Una princesa salió de su castillo
para ver al cantaor caracolillo.
Mientras que él cantaba
ella se imaginaba...
la silueta
de una piruleta.
Miró hacia un lado
y vio un helado,
miró hacia el otro
y vio el cartel de Cotos.
El cantaor le pidió matrimonio, pero
la princesa estaba comprometida
con el príncipe del almíbar.
Iris Martín de Pando


